se escurre el espanto.
ata los cordones de sus botas.
estira sus almidonadas medias hasta la rodilla.
respira profundo y mira el cielo muy azul.
despues mira el sol con los ojos semiabiertos.
por un rato.
luego cierras su ojos delicadamente.
y disfruta de las fugaces figuras flourescentes que la visitan.
piensa.
enciende un cigarrillo.
piensa en lo que dice la cancion que escucha.
es que sabe que nada cambiara su mundo.
apaga un cigarrillo.
agrega un chaleco de lana a su desteñida remera mangas largas.
perfuma su cuerpo con un suave aroma.
agarra sus cosas que son unas pocas.
y se va.
domingo, 19 de abril de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario